Ayúrame

Creía que ya ningún vídeo de youtube podría impactarme, hacerme gracia o resultarme adictivo. Pero cuán ignorante es la mente humana.

Os dejo con estas dos inglesitas y el poder de su incombustible tema ”Ayúdame“.
No se opina sobre él. Sólo se ve. Ilimitadas veces.

Add comment Agosto 28, 2009

Manías

No sé por qué,  pero, que yo recuerde, aún no he posteado ninguna entrada chorra tipo “cosas que no me gustan del invierno”, así que para rellenar un poco y despejar el empacho de tanta letra junta de la entrada anterior, os dejo un listado con mis manías.

- Si me aburro, bebo agua. 
- Siempre que voy a comer, cojo los cubiertos y les paso la mano por encima, como “limpiándolos”, pero no es para limpiarlos, sino para.. pasarles la mano. No sé, ¿desde cuándo una manía tiene sentido?
- Esté donde esté, las puertas han de estar cerradas. Soy incapaz de estar en una habitación con la puerta abierta.
- No me gusta dejar un plato con comida; siempre me lo termino todo, aunque no tenga ganas. (A no ser que esté a punto de hacer “plop”)
- Cuando leo una revista o un periódico, primero le echo un vistazo a todas las páginas, y una vez lo haya hecho leo lo que más me ha interesado. Eso de leerlo al completo según me lo encuentro me pone, inexplicablemente, nerviosa.
- Cuando espero el bus, siempre dejo pasar a todo el que esté en la cola, aunque haya llegado detrás de mí. El pasar primero me pone nerviosa y me llega a estresar.
- Escucho unas 6 canciones aleatorias antes de ir a dormir.
- Evito llamar por teléfono o cogerlo. Odio hablar por teléfono.
- En los taxis suelo contarle mi vida al conductor. Es súper relajante, deberían hacer de ello una terapia.
- A la hora de comer siempre sigo el mismo orden: las patatas las dejo para el final, y los huevos fritos me los tomo de la siguiente forma: primero troceo la clara hasta dejar la yema redondita, me lo como, y luego me dedico a mojar con pan la yema todo lo que pueda. Cuando no quede más yema líquida, me tomo lo que sobre.
- Cuando voy a usar un vaso, soplo el interior del mismo una vez antes de echarle la bebida en cuestión.
- Cuando llama alguna teleoperadora o algún vendedor con demasiados ventiladores en su haber, cuelgo directamente. Me abstengo de dialogar con ellos.
- Si llaman a la puerta, nunca abro. Si hay alguien más en casa, ese alguien abrirá. Si no, mala suerte para el que esté llamando.

¿Soy yo o hay muchas?

1 comment Agosto 26, 2009

El inicio

En teoría, ésta iba a ser la primera entrada de mi regreso, pero no pude resistirme a eso de gritar a los cuatro vientos mi triunfo sobre wordpress.
Eso sí, admito que con este post me he vendido, quizás así alguien más me lea. No te ofendas, Harad.

A muchos os sorprenderá que algo así sea motivo de una entrada, o que tenga el suficiente interés para mí como para postearlo. Pues sí que lo es. Porque soy primeriza blogeramente hablando, porque no me pasan cosas más interesantes y porque llevo más de un año sin nada, ladies and gentlemants. Más de un año.

 ¿De qué se trata, pues? De que me he liado. Sí, con un chico. Con un tío. Y menudo tío. No, no os habéis equivocado de blog; sigue siendo el de una malagueña de 18 19 años, no el de una quinceañera revolucionada. Lo que pasa es que tengo tal acumulación de hormonas que.. en fin, pasa lo que pasa.

Os sitúo; 4:30 de la madrugada, mis amigos y yo en un bar de lo mejorcito de Málaga, buena musica, buen ambiente. Todo chachi. By the face se nos acerca un tío y le da por hacerse fotos con nosotros. Era un día de desenfreno, locura y blablabla, así que, ¿why not? le seguimos el rollo. Se acabó haciendo nuestro amigo; se llamaba… emmm ¿Antonio? No sé, por el estilo. Tenía 20 tantos (o 30 y pocos), era de Málaga, gay, llevaba 2 años viviendo en Barcelona por trabajo, (aunque su acento no decía lo mismo; de malagueño no tenía nada, y de catalán tampoco), le gustaba ir de bares, bailar y hacerse fotos con media málaga. Para conocer gente, reírse y demás. Digo yo.

Y resultaba que el chico este conocía a muuuuuucha gente (lo pudimos comprobar; a cada paso saludaba a alguien, cada cual más peculiar que el anterior), y nos dijo que sus amigos le estaban esperando en un after, que era el cumpleaños de uno de ellos y que lo estaban celebrando allí. (No nos llegamos a enterar de por qué estaba él a su bola dando vueltas por el centro mientras sus amigos estaban por otro lado) Nos invitó a ir con él.. y fuimos. No teníamos nada mejor que hacer.

Y fue en plan peli; llegamos a la entrada, había una cola considerable, nuestro nuevo amigo habló con el segurata; “déjalos pasar, van conmigo“, y entramos sin chuparnos cola. Admito que pensé “¿un gay gangsta?” Pero eh, no nos chupamos cola. Un respeto al GG.

Entramos y el ambiente que había era algo raro a la par que interesante; dj en directo y petación, con gente de todo tipo; de nuestra edad, de 20 largos, de 30 y tantos, heteros, gays, lesbianas, bisexuales, gente borracha, sobria, en grupo, en solitario, etc etc etc.

Por lo visto era una especie de fiesta privada que celebraba el cumpleaños de mucha gente, la mayoría universitarios. O eso creo.

Yo iba con 2 amigos más (sí, es posible salir con sólo 2 amigos y pasarlo de puta madre bailando, bebiendo (aunque yo no, ya lo contaré algún día en alguna entrada) y demás, el algodón no engaña), un chico y una chica. Yo hablaba con mi amiga, y cuando nos quisimos dar cuenta, nuestro amigo y nuestro nuevo contacto malagueño/catalán/GG se estaban buscando las campanillas mutuamente. Qué bonito.

Les dejamos solos, que la intimidad es importante. Sobre todo para nuestro amigo, que era su primera vez, ya no sólo el hecho de liarse con alguien, sino liarse con un chico. 2×1.

Así que estábamos nosotras dos medio bailando, medio divisando al personal cuando vimos aparecer a un tío (perdonad mi vervorrea hormonada, no puedo evitarlo) que estaba, en 3 palabras: tre-men-do. Pero tremedísimo. Muy alto, moreno, con barba de tres o cuatro, quizás cinco días, ojos verdes, delgado, y una cara súper interesante. Ñam.

Nos acercamos a él sigilosamente cual cazador a su presa y nos quedamos en su campo de visión. Al cabo de unos minutos, mi amiga me dijo “eh guapa, que a quien mira es a tí“, y me dejó sola, indefensa. (Os anoto que mido 1.65, y el tiarrón en cuestión, de 1,90 para arriba). Intercambiamos un par de miradas, y se puso a hablar con una amiga. Vi que aquello no funcionaba, me puse nerviosa y me fui a buscar a mi amiga en busca de consuelo/ánimos/consejo. (Es lo que pasa cuando no se tiene experiencia en estos terrenos) Eso sí, pasando enfrente de él. Tenía que reparar en mi existencia.

Encontré a mi amiga, y me dijo que quería pedir un chupito de nosequé. Intenté explicarle mi fracaso, pero con la música era imposible. Mientras le intentaba decir que se lo contaría luego, advertí algo sorprendente: no sé cómo, cuándo ni por dónde, pero el tío tremendo se hallaba delante de nosotras, dándonos la espalda. Y como si se hubiera dado cuenta de que nos habíamos dado cuenta, se giró, me miró y me dijo “hola” =]

Mi amiga automáticamente se quitó de en medio. Intimidad, ya sabéis.

Yo estaba flipando. Le dije un tímido “hola“, me preguntó mi nombre, y tras oírlo me besó la mano y me dijo un “encantado” *guiño-guiño*. Él se llamaba Fh@?#5!!, era de Estambul y llevaba 3 años en Málaga estudiando Económicas, (su megaplan era forrarse a costa de la crisis que hoy nos azota. Es que era muy maligno él). Me preguntó qué estudiaba, le dije que bachillerato.. y en qué momento se me ocurrió aquello. La palabra no la entendía en absoluto, así que tiré por lo fácil: idioma uka-uka.

- Mira, ¿Universidad?
- Sí.
- Pues no. Lo de antes. Bifor bifor.
- Aaaaah ok

Así da gusto. Le dije que especialmente estaba en la rama de arte, y eso le gustó. Tendría la imagen de chica bohemia que tienen todos. Pero eh ¿qué mas da? Le gustó.

Nos dijimos un par de tonterías más, me quiso invitar a un chupito.. y ahí no supe qué hacer. Principalmente porque como he dicho antes, no bebo. Pero fui fiel a mis principios y le dije que no bebía. Me preguntó si fumaba, le dije que tampoco (no hay cosa que odie más que al tabaco). A eso me respondió que se alegraba, que era una chica sana, que él tampoco lo hacía. Había acertado. Eso, o sólo querría llevarme al catre, que lo intuyo. Así que me invitó a un botellín de agua. En mi cabeza sonaba aquello de “Felichitat.. ♪” . Le di las gracias, y brindamos; él con una heineken, y yo con una aguavida. Lo típico, vamos.

Me dijo que él era muy “shy” (hablábamos mitad castellano-mitad inglés, fue interesante) y que bebía para deshinibirse. Minutos después pensaría que de shy tenía más bien poco. Luego me preguntó mi edad. Le dije que cuántos años me echaba. Y.. me dijo que 23. Aún sigo sin saber cómo tomarmelo. Le dije que menos.

- ¿20?
- No..
- ¿¿19??
- No…….
- ¿¿18??
- Sí!

Y se echó las manos a la cabeza, como diciendo “valiente pitufa me estoy ligando“. Le pregunté su edad, y me dijo que era su cumpleaños, que cumplía.. 29. 11 años de diferencia. Algo que a mí no me escandalizó, pues normalmente me gustan mayores que yo (mi ex me sacaba 7 años, sin ir más lejos), y él no era una excepción. ¿Os he dicho ya que ñam ñam?

Pero a los pocos minutos dejó de importarle, a juzgar por cómo “siguió” nuestra “conversación”.
Ambos nos quedamos sin saber qué decir. Ya habíamos pasado la etapa de “¿estudias o trabajas?” y, sin darme cuenta, él empezó con la de “¿en tu casa o en la mía?”.

- ¿Dónde vives?
- Bastante lejos de aquí.. Far far away from here!
- Ooh, yo vivfo a dos minits de aquí
=]

En serio, no me cosqué de ná’.
Y llegó otro silencio. Pero aquí puso un remedio más práctico. Me cogió la cara y me besó.

En un segundo, por mi cabeza pasaron sentimientos de sorpresa, alegría, miedo, acojonamiento, deseo, calor, alegría de nuevo, inseguridad.. y deshinibición. En ese orden.
Y le seguí el beso. Sólo diré que al chaval le gustaba su lengua. Y que besaba como dios manda. La leche. Impresionante. Adictivo. Rico rico.

El tema de mi estatura resultó ser un problema; el tío tuvo que contorsionarse un poco (yo de puntillas tampoco gano mucho más, qué queréis que os diga) e intentó, como se dice coloquialmente, sobar to’ lo que pillaba. Pero aunque sus brazos eran largos, no lo eran lo suficiente como para alcanzar mi trasero, que quedaba a años luz de sus manos, lo cual resultaba gracioso rozando lo patético. Pero yo me puse las botas. Ou yeah. Eso es un culo y lo demás son tonterías.
Ai omá.

- Sorry!
- Jaja why?
- Por no ser tan alta como tú!
- Jajajaja *muak muak*

Luego paramos, me dijo que iba al baño, y antes de irse me obsequió con un beso de esos de tornillo que se ven en las películas, imagino que para asegurarse de que no me escaparía del lugar. Mi amiga, al ver que se iba, se acercó a mí.

- Eh, ¡he visto tu lengua a kilómetros!
- ¿Ah sí? *pestañeo pestañeo*
- Anda que no está bueno ni ná *babas de amiga semi-borracha-que-no-se-come-una-rosca*
- Ha ido al baño.. aver si vuelve pronto
..

Realmente lo deseaba. Lo necesitaba. Necesitaba esos besos. Ese tío. Sentirme deseada. Sobada. Aún lo necesito. Tanto tiempo sin nada se nota demasiado, y un paréntesis como éste no es suficiente.. Y esperé impaciente hasta que volvió.

- Te he echado de menos *beso en el cuello*
- Y llo a ti. Me alegrfo.
*muak muak*

Seguimos. El único detalle que os diré es que nunca me han besado así. De verdad. No exagero.

Y al rato (10 min se podría decir) me dijo lo siguiente:

- ¿Vamos fuera?

Yo imaginaba que se refería afuera del local, para que nos diera un poco el aire, hacía un calor insoportable allí dentro. Pero no se refería a eso.

- ¿Aquí fuera?
- No, no, a mi casa
.

Me acojoné. Toda mi líbido se evaporó. ¿Por qué? Pues porque, aunque creo que es obvio, os diré que es el primer tío con quien he ligado. Así, en distancias cortas. A mi ex le conocí por internet, así que no cuenta. Me refiero a cosas así, de ver a alguien, lanzarte o que se lancen. La primera vez. (Y ya me vale haber puesto un listón tan alto). Si no, ¿por qué iba a dar tantos detalles y a contarlo así? Porque en cierto modo me ha marcado.

- Eh..

Pensaba muchas cosas. Como querer, quería, y las ganas sobraban, pero.. no dejaba de ser un desconocido, supongo. En parte me daba miedo. Pero también quería, joder. Un gran dilema que debía ser resuelto en un segundo. Para ganar tiempo, le pregunté dónde vivía exactamente (aunque me lo había dicho antes).

- ¿Calle *****?
- Eeeh no sé..
- Mmm ¿T.C.?
- Sí
- Enfrendte de ahí
.

No había llegado a una conclusión clara. Pero finalmente hice lo que me decía la cabeza, no la vagina.

- Es que he venido con 2 amigos.. son más pequeños que yo (mentiraaaaa) y no les puedo dejar solos..

Me di cuenta de que mi capacidad de reacción no está muy allá, y de que mi fábrica inventa-excusas necesita un plan renove urgentemente.

- Ohh.. pero sfólo un minit, ¿sí?

Y aquí dejé hablar a mi sexo.

- Contigo necesitaría más de un minuto.

Se rió. Je, al menos se rió.
Hubo un silencio, una situación algo incómoda. Me besó los labios, luego la mano, y me dijo un:

- Ten una bfuena nochie =] 

Y se fue. Se fue como vino. En cero coma.
Al instante siguiente me arrepentí. Tenía que haber ido con él. Aunque también sé que si hubiera ido me habría arrepentido por el camino.
Soy así; elija lo que elija siempre me arrepiento. Por eso no me fío de mí misma. Por eso fui a mi amiga a contarle todo.

Me dijo que sí, que tenía que haber ido con él. Que ella se habría quedado abajo, en el portal de su casa para más seguridad.
Con eso sí que me arrepentí. Y entonces pensé..

- ¡Mierda! No le he pedido el número ni el msn ni.. ni nada. Sólo sé que vive en la calle *****.

Rato después nos fuimos los 3. Charlando y diciendo que teníamos que volver a ese local. Y lo sigo pensando.
En casa, al día siguiente, le busqué en tuenti y todo. No hubo resultado. Without a trace.

Volveré al after a probar suerte, porque lo de pasarme el día en la calle en la que vive por si tengo la suerte de encontrármelo me parece una opción demasiado desesperada, rozando lo psicópata. Sí, será mejor volver al after.

Y.. fin. Lo que muchas chicas experimentan cada noche hecha post por una non-experta en el tema. A muchos les sonará a chorrada, a mí en unos años me sonará a chorrada (o eso espero) pero eh, aquí queda. Para la posteridad. Lo recordaré con cariño.

Cómo se puede estar tan bueno por dios.

PD: ¿Soy la única que se siente sucia en este momento?

Add comment Agosto 23, 2009

¡Pónganse fisnos!

No soy yo muy asidua de la caja tonta, y precisamente por eso me indigna más el encontrarme con erratas a tutiplén.

Sábado por la noche, La Primera, subtítulos en una película al volver de publicidad (sí, eso tan de moda que todas las cadenas hacen, tipo “tienes puesta tal película, ¿acaso lo has olvidado, imbécil?”);  “Estás viendo ¡ @ # 2 hombre que dejo morir“.
Se comieron la tilde de la “o“.

Y dices bueeeeeeeno es una tiiiiiiiilde, a todos se nos ha pasado alguna vez.

Pero es que hay cosas más graves.

Domingo. Antena Tres, informativo del mediodía. Emiten imágenes de una exposición. Un periodista añade un “..y esto lo ha exponido en…”. Me dolieron los oídos, y eso que tampoco prestaba mucha atención (véase los puntos suspensivos).

Y sí, lo siento, igual que hay gente que no soporta ver a otra gente con el cabello poco cuidado (la hay, doy fe) o gente que no soporta el ruido de unas uñas arañando una pizarra porque les da yuyu, yo no puedo con los “exponidos“, “bacalados” y “safisticido“.

Es que no. Me niego.

Ño.

Add comment Agosto 20, 2009

Lunares solares

Me estoy acojonando.

Últimamente no paran de salirme en los brazos, espalda y piernas colonias de lunares. En zigzag, formando un círculo, líneas.. Mi melanina está creativa, será eso. Y bueno, se podría pensar que siendo verano y natural de Málaga tan raro no es. Pues no. Lo es, y mucho. Básicamente porque:

1.  Soy muy blanquita.
2.  Sólo me gusta la playa de noche, y que yo sepa la luna todavía no te hace lunares por diversión.
3. No tomo el sol porque me transformo en una gamba (es fácil confundirme con guiris gambosos), porque me agobia, y porque no me da la gana.

Vamos, que si vais a Málaga y divisáis un puntito blancucho entre la marea de gente negra, saludadlo. C’est moi.

No suelo ser hipocondríaca, y voy a seguir sin serlo. Tan sólo me da un poco de yuyu. Un pelín. Nah, lo normal. De verdad.
Así que sólo me preocuparé cuando uno de mis lunares me dé los buenos días, lea el periódico o se haga la manicura.

..o eso intentaré.

PD: ahora que lo pienso.. “lunares“.. ¿viene de Luna? ¿Será que la Luna sí tiene algo que ver en este chanchullo dermatológico? Porque por lógica deberían llamarse “solares” o algo así.. ¡OMG! ¡Nos llevan mintiendo años, amigos! ¡Quitaos la venda! ¡Llamad a los geos! ¡Al Pentágono! ¡A los pelochos!

Add comment Agosto 20, 2009

B. 1, WordPress 0

Oh sí, oh si!!!

Los que alguna vez hayáis leído mi blog sabréis que hace un tiempo ya luché contra wordpress en pos de colocar audio en el blog. En un principio no tuve éxito,  y aunque posteriormente hubo un amago de triunfo, acabó siendo un fracaso más”.

Pues bien, chúpate esa, wordpress!
Goear, portal que ya intenté usar en su momento (con resultado no muy satisfactorio), ha hecho que al fin haya alcanzado mi objetivo.

Y al igual que mucha gente pierde peso no sólo gracias a una dieta, sino también con la ayuda de algún suplemento televisivo tipo Obregrass o Allí, he de decir que mi fármaco particular ha sido el blog Matando Tigres.

Ou yeah.

Así que sin más dilación, os pongo el resultado de tal coito, “A Song For XX“.
Qué gozada, joder.

PD: Lo suyo sería que ahora alguien la escuchara.
PD2: Y sí, se puede decir que “he vuelto”.

Add comment Agosto 19, 2009

Cosas que nunca diría sobria

Eres un laiar inmaduro, infantil, egocéntrico, creído, orgulloso, niñato, con los huevos negros que vive en casa de mamá y papá, trabaja en un mercadona presumiendo de tener un “gran cargo” que aún sigue tarareando la canción de digimon cuando va a comprarse el último final fantasy que ha salido al mercado.  ¿Te crees de verdad que voy a estar esperándote, cual abuelita en sus años mozos fustigada por el regreso de su marido, hallado muerto en combate meses antes? ¿Te crees que no tengo nada mejor que hacer? ¿Nadie en quien pensar? ¿Cosas de las que preocuparme? ¿Gente a la que atender? ¿Risas que soltar? Te has equivocado amigo, conmigo no. Vuélvete con Peter Pan, quizás te caiga mejor que yo, quizás tengáis mucho más de lo que hablar. Pero las mentiras se las cuentas a él,  los chanchullos que sean a su espalda, y las lágrimas, en su cara.

Quítate de mi vista, hipoglúcido.

1 comment Abril 8, 2009

Y cómo echar por tierra siglos de biología

Aprovechando el tirón que Darwin está teniendo estos días, os cuento una teoría evolucionista algo distinta.

Es una teoría especial, pues la autora no es otra que la que aquí os escribe. Y la confeccionó en medio de su niñez, cuando aún era inocente y no entendía el por qué de las cosas. Los del machupichu se lo atribuían todo a los dioses, pero yo, eso sí, era más realista, dentro del margen fantasioso en el que nos hallamos.

Al lío.

Un día me pregunté en mi fuero interno eso de “¿de dónde vienen los niños?”. Nunca se lo pregunté a mamá o a papá, ni siquiera a mis amiguitos.

Todo me lo guardaba para mí, tenía miedo de decir algo malo o que los demás se rieran en mi cara. Aquello parecía ser un tabú y lo último que quería era causar problemas. Tras observar a las embarazadas, a mí misma y todo cuanto había a mi alrededor, llegué a una conclusión. Más bien a la explicación que buscaba. Tenía dudas, nadie me las solventaba. ¿Solución? Suponerlas, darlas por hecho. Inventármelas.

Por entonces me pareció una idea genial. Hoy me provoca una sonrisa.

Mi teoría, pues, era la siguiente:

Todos, al nacer, tenemos de serie una especie de huevo diminuto en nuestro cuerpo. Un huevo situado en nuestro vientre que en un principio es invisible de lo pequeño que es, pero que conforme crecemos, se va haciendo más y más grande. Bien, ¿qué ocurre? El cuerpo humano no es perfecto, y los huevos de los hombres son siempre defectuosos, terminan por romperse. No consiguen mantenerse con vida, por una razón que iba más allá de mi entendimiento. (He aquí una gran laguna en mis suposiciones evolucionistas). De ahí que ellos no puedan tener descendencia.

En cambio, los de las mujeres siguen adelante. (Al menos la mayoría, pero puede haber excepciones, por eso algunas mujeres nunca tienen hijos).

El de cada fémina es distinto, único, y crece a un ritmo diferente también. Por eso unas los tienen antes y otras después.

Cada huevo puede crecer hasta cierto punto, hasta llegar a cierto límite. Una vez lo sobrepasan, el huevo se rompe, y..

Voilá. Niño al canto. El milagro de la vida.

Llegados a este punto, pensé entonces que las mujeres, de acuerdo a mi teoría, son autosuficientes. No necesitan a los hombres para tener hijos. ¡Si ya nacieron preñadas! Pero entonces, ¿por qué tenemos un papá, además de una mamá? ¿Se lo están inventando? ¿Hay algo que me ocultan? ¿Y qué leches es eso de la semillita? ¿La que usa el abuelo para tener tomates en el huerto? No lo entendía.

Pero entonces, pasó algo.

A cenar!”

Y.. fin.

Mis intentos de averiguar nuestros orígenes quedaron en el olvido. Ni siquiera los rescaté de mi memoria el día en que descubrí la verdad absoluta y decepcionante, en el colegio. Sí, fue en el colegio. Y también recuerdo que la profesora insistía en que, si nosotros queríamos, podíamos pasarnos ese tema y continuar con otros menos “embarazosos”, nunca mejor dicho.

Y menos mal que no lo hizo. Si no, quién sabe, lo mismo seguiría pensando que todos nacemos con mini huevitos adosados al hígado :)

 

1 comment Febrero 22, 2009

Parecido razonable

Venga hombre,  ¿soy yo la única que lo ha pensado?

pablo-scorpio1

1 comment Febrero 10, 2009

Sesión de cine vol.II

Segunda entrega de nuestro cine de barrio particular.

Esta vez os hablo de un estreno reciente, cosa que no se repetirá demasiado.
Se trata de “El curioso caso de Benjamin Button“.

htho1

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Me senté en la butaca dejando fuera los prejuicios.  ¿Que es Brad Pitt?  Quizás acabe por gustarme.  ¿Que se han pasado con lo de “basarse en hechos reales“? Es una película, no lo tendré en cuenta.  Y menos mal que lo hice.

Para empezar, un delicioso relato que sirve como introducción a la historia que todos esperamos, desconozco si veraz o no, pero delicioso igualmente. Benjamin Button entra en escena al poco tiempo, y nos acompaña durante las casi 3 horas que dura el film de una peculiar forma. (La duración me hizo algo tediosa la película, para ser sinceros).

Y se puede decir que ésta es una de las mejores partes; sus primeros años de vida. Los más alejados de la vida real que gente como tú y yo podríamos tener. Las dificultades a las que se enfrenta, el entorno en el que vive, las anécdotas que se suceden, el inicio de su amistad con Daisy,  así como los personajes con los que se encuentra, hacen de esta etapa una de las más interesantes.

Conforme avanza la película, Benjamin vive las consecuencias de su peculiar situación, y dado el momento, se va de casa. A partir de aquí se me hizo algo aburrida la película en cuanto a Button, ya que el incremento de personajes secundarios enriqueciendo la trama, así como un tiroteo, corto pero intenso, es lo más importante y destacable.

Su reencuentro con su amiga de infancia, Daisy, me sorprendió. (Al igual que la actuación de Cate Blanchett, actriz que no tenía mucho en cuenta, realmente. Craso error).
Daisy cambió bastante de la niña que era. Su incipiente carrera como bailarina la dominaba y dejó de ser una cría ingenua.. para ser una cría con demasiados pajaritos en la cabeza.

La otra mitad de la película, la restante, se basa en la relación que todo el mundo sabía que tendrían estos dos (¿o es que le he hecho spoiler a alguien?), a pesar de los más que evidentes problemas que ello les acarrea. Esto me gusta al ser algo bastante humano y real dentro de lo fantasiosa que puede llegar a ser la película; el saber que vives el aquí y ahora, que más te vale aproveharlo porque el tiempo, lento pero constante, pasa. (Aunque ellos lo tienen más jodido que el resto de los mortales, eso sí).

Ásí pues, hacen vida común.. y sí, hasta aquí puedo contar si no queréis que os reviente el final.

Tan sólo deciros que es un final que responde a las leyes de la lógica (del palo de ”si ha empezado asíííí…. tiene que terminar asááá!”), así que no es muy difícil imaginárselo. Pero la angustia, impotencia que viven los protagonistas se transmiten al espectador. Al menos a esta espectadora. Es la parte más triste, delicada, lo que todos sabían que pasarían y que, aún así, te hace decir eso de “pero jo, no quería que fuera así..”

La jodida realidad. Lo que todos sentiremos cuando estemos en un asilo o en casa de algún familiar, por ejemplo.
Diremos “sabía que esto llegaría tarde o temprano, pero.. ¡mierda, no tan temprano!”.

Puntos negativos, así en resumen:

- Las 3 h que dura.
- La voz de Benjamin. (Joder, entiendo que el mismo actor de doblaje sea quien le doble en su fase anciana. con su correspondiente tono y matiz, y en la fase joven, pero.. ¡es que no, que no! En la joven está bien, es la voz de Brad Pitt que todos conocemos, pero esa misma voz intentando echarse años encima.. me niego. Estoy a la espera de verla en VSO).
- Brad Pitt no hace un mal trabajo, pero.. mejor me espero a verla en VSO, insisto.

Puntos positivos, en resumen también:

- El relato inicial, me encandiló.
- La curiosa forma de contar la historia, donde es Benjamin quien lo hace en primera persona.
- Los numersos actores secundarios. Sin ellos, la película no valdría ni un sólo simoleón.
- Los puntos simpáticos que te hacen sonreir, son pocos, pero bien colocados. Y eficaces.
- El no centrarse sólo en su relación con Daisy, dando lugar a mil cosas más.
- Cate Blanchett, toda ella.

Por ello, concluyo diciendo que sí, me gustó la peli =)

Add comment Febrero 9, 2009

Previous Posts


Páginas

Links

Categorías

Historial

Cuántos me han pinchado, wei?

Los 5 + vigilados

Lo último de lo último

Quién me escribe últimamenteee?

Etiqueteando

Anuncios Blog chapuzas desvarios varios Di patata En algun lugar de Estambul de cuyo nombre no puedo acordarme.. Fotos Humo(r) Le cinèma Letras que dicen mucho TiVi Vidiogueims Youtubeemos, pues

Feeds