Posts filed under 'En algun lugar de Estambul de cuyo nombre no puedo acordarme..'
El inicio
En teoría, ésta iba a ser la primera entrada de mi regreso, pero no pude resistirme a eso de gritar a los cuatro vientos mi triunfo sobre wordpress.
Eso sí, admito que con este post me he vendido, quizás así alguien más me lea. No te ofendas, Harad.
A muchos os sorprenderá que algo así sea motivo de una entrada, o que tenga el suficiente interés para mí como para postearlo. Pues sí que lo es. Porque soy primeriza blogeramente hablando, porque no me pasan cosas más interesantes y porque llevo más de un año sin nada, ladies and gentlemants. Más de un año.
¿De qué se trata, pues? De que me he liado. Sí, con un chico. Con un tío. Y menudo tío. No, no os habéis equivocado de blog; sigue siendo el de una malagueña de 18 19 años, no el de una quinceañera revolucionada. Lo que pasa es que tengo tal acumulación de hormonas que.. en fin, pasa lo que pasa.
Os sitúo; 4:30 de la madrugada, mis amigos y yo en un bar de lo mejorcito de Málaga, buena musica, buen ambiente. Todo chachi. By the face se nos acerca un tío y le da por hacerse fotos con nosotros. Era un día de desenfreno, locura y blablabla, así que, ¿why not? le seguimos el rollo. Se acabó haciendo nuestro amigo; se llamaba… emmm ¿Antonio? No sé, por el estilo. Tenía 20 tantos (o 30 y pocos), era de Málaga, gay, llevaba 2 años viviendo en Barcelona por trabajo, (aunque su acento no decía lo mismo; de malagueño no tenía nada, y de catalán tampoco), le gustaba ir de bares, bailar y hacerse fotos con media málaga. Para conocer gente, reírse y demás. Digo yo.
Y resultaba que el chico este conocía a muuuuuucha gente (lo pudimos comprobar; a cada paso saludaba a alguien, cada cual más peculiar que el anterior), y nos dijo que sus amigos le estaban esperando en un after, que era el cumpleaños de uno de ellos y que lo estaban celebrando allí. (No nos llegamos a enterar de por qué estaba él a su bola dando vueltas por el centro mientras sus amigos estaban por otro lado) Nos invitó a ir con él.. y fuimos. No teníamos nada mejor que hacer.
Y fue en plan peli; llegamos a la entrada, había una cola considerable, nuestro nuevo amigo habló con el segurata; “déjalos pasar, van conmigo“, y entramos sin chuparnos cola. Admito que pensé “¿un gay gangsta?” Pero eh, no nos chupamos cola. Un respeto al GG.
Entramos y el ambiente que había era algo raro a la par que interesante; dj en directo y petación, con gente de todo tipo; de nuestra edad, de 20 largos, de 30 y tantos, heteros, gays, lesbianas, bisexuales, gente borracha, sobria, en grupo, en solitario, etc etc etc.
Por lo visto era una especie de fiesta privada que celebraba el cumpleaños de mucha gente, la mayoría universitarios. O eso creo.
Yo iba con 2 amigos más (sí, es posible salir con sólo 2 amigos y pasarlo de puta madre bailando, bebiendo (aunque yo no, ya lo contaré algún día en alguna entrada) y demás, el algodón no engaña), un chico y una chica. Yo hablaba con mi amiga, y cuando nos quisimos dar cuenta, nuestro amigo y nuestro nuevo contacto malagueño/catalán/GG se estaban buscando las campanillas mutuamente. Qué bonito.
Les dejamos solos, que la intimidad es importante. Sobre todo para nuestro amigo, que era su primera vez, ya no sólo el hecho de liarse con alguien, sino liarse con un chico. 2×1.
Así que estábamos nosotras dos medio bailando, medio divisando al personal cuando vimos aparecer a un tío (perdonad mi vervorrea hormonada, no puedo evitarlo) que estaba, en 3 palabras: tre-men-do. Pero tremedísimo. Muy alto, moreno, con barba de tres o cuatro, quizás cinco días, ojos verdes, delgado, y una cara súper interesante. Ñam.
Nos acercamos a él sigilosamente cual cazador a su presa y nos quedamos en su campo de visión. Al cabo de unos minutos, mi amiga me dijo “eh guapa, que a quien mira es a tí“, y me dejó sola, indefensa. (Os anoto que mido 1.65, y el tiarrón en cuestión, de 1,90 para arriba). Intercambiamos un par de miradas, y se puso a hablar con una amiga. Vi que aquello no funcionaba, me puse nerviosa y me fui a buscar a mi amiga en busca de consuelo/ánimos/consejo. (Es lo que pasa cuando no se tiene experiencia en estos terrenos) Eso sí, pasando enfrente de él. Tenía que reparar en mi existencia.
Encontré a mi amiga, y me dijo que quería pedir un chupito de nosequé. Intenté explicarle mi fracaso, pero con la música era imposible. Mientras le intentaba decir que se lo contaría luego, advertí algo sorprendente: no sé cómo, cuándo ni por dónde, pero el tío tremendo se hallaba delante de nosotras, dándonos la espalda. Y como si se hubiera dado cuenta de que nos habíamos dado cuenta, se giró, me miró y me dijo “hola” =]
Mi amiga automáticamente se quitó de en medio. Intimidad, ya sabéis.
Yo estaba flipando. Le dije un tímido “hola“, me preguntó mi nombre, y tras oírlo me besó la mano y me dijo un “encantado” *guiño-guiño*. Él se llamaba Fh@?#5!!, era de Estambul y llevaba 3 años en Málaga estudiando Económicas, (su megaplan era forrarse a costa de la crisis que hoy nos azota. Es que era muy maligno él). Me preguntó qué estudiaba, le dije que bachillerato.. y en qué momento se me ocurrió aquello. La palabra no la entendía en absoluto, así que tiré por lo fácil: idioma uka-uka.
- Mira, ¿Universidad?
- Sí.
- Pues no. Lo de antes. Bifor bifor.
- Aaaaah ok
Así da gusto. Le dije que especialmente estaba en la rama de arte, y eso le gustó. Tendría la imagen de chica bohemia que tienen todos. Pero eh ¿qué mas da? Le gustó.
Nos dijimos un par de tonterías más, me quiso invitar a un chupito.. y ahí no supe qué hacer. Principalmente porque como he dicho antes, no bebo. Pero fui fiel a mis principios y le dije que no bebía. Me preguntó si fumaba, le dije que tampoco (no hay cosa que odie más que al tabaco). A eso me respondió que se alegraba, que era una chica sana, que él tampoco lo hacía. Había acertado. Eso, o sólo querría llevarme al catre, que lo intuyo. Así que me invitó a un botellín de agua. En mi cabeza sonaba aquello de “Felichitat.. ♪” . Le di las gracias, y brindamos; él con una heineken, y yo con una aguavida. Lo típico, vamos.
Me dijo que él era muy “shy” (hablábamos mitad castellano-mitad inglés, fue interesante) y que bebía para deshinibirse. Minutos después pensaría que de shy tenía más bien poco. Luego me preguntó mi edad. Le dije que cuántos años me echaba. Y.. me dijo que 23. Aún sigo sin saber cómo tomarmelo. Le dije que menos.
- ¿20?
- No..
- ¿¿19??
- No…….
- ¿¿18??
- Sí!
Y se echó las manos a la cabeza, como diciendo “valiente pitufa me estoy ligando“. Le pregunté su edad, y me dijo que era su cumpleaños, que cumplía.. 29. 11 años de diferencia. Algo que a mí no me escandalizó, pues normalmente me gustan mayores que yo (mi ex me sacaba 7 años, sin ir más lejos), y él no era una excepción. ¿Os he dicho ya que ñam ñam?
Pero a los pocos minutos dejó de importarle, a juzgar por cómo “siguió” nuestra “conversación”.
Ambos nos quedamos sin saber qué decir. Ya habíamos pasado la etapa de “¿estudias o trabajas?” y, sin darme cuenta, él empezó con la de “¿en tu casa o en la mía?”.
- ¿Dónde vives?
- Bastante lejos de aquí.. Far far away from here!
- Ooh, yo vivfo a dos minits de aquí =]
En serio, no me cosqué de ná’.
Y llegó otro silencio. Pero aquí puso un remedio más práctico. Me cogió la cara y me besó.
En un segundo, por mi cabeza pasaron sentimientos de sorpresa, alegría, miedo, acojonamiento, deseo, calor, alegría de nuevo, inseguridad.. y deshinibición. En ese orden.
Y le seguí el beso. Sólo diré que al chaval le gustaba su lengua. Y que besaba como dios manda. La leche. Impresionante. Adictivo. Rico rico.
El tema de mi estatura resultó ser un problema; el tío tuvo que contorsionarse un poco (yo de puntillas tampoco gano mucho más, qué queréis que os diga) e intentó, como se dice coloquialmente, sobar to’ lo que pillaba. Pero aunque sus brazos eran largos, no lo eran lo suficiente como para alcanzar mi trasero, que quedaba a años luz de sus manos, lo cual resultaba gracioso rozando lo patético. Pero yo me puse las botas. Ou yeah. Eso es un culo y lo demás son tonterías.
Ai omá.
- Sorry!
- Jaja why?
- Por no ser tan alta como tú!
- Jajajaja *muak muak*
Luego paramos, me dijo que iba al baño, y antes de irse me obsequió con un beso de esos de tornillo que se ven en las películas, imagino que para asegurarse de que no me escaparía del lugar. Mi amiga, al ver que se iba, se acercó a mí.
- Eh, ¡he visto tu lengua a kilómetros!
- ¿Ah sí? *pestañeo pestañeo*
- Anda que no está bueno ni ná *babas de amiga semi-borracha-que-no-se-come-una-rosca*
- Ha ido al baño.. aver si vuelve pronto..
Realmente lo deseaba. Lo necesitaba. Necesitaba esos besos. Ese tío. Sentirme deseada. Sobada. Aún lo necesito. Tanto tiempo sin nada se nota demasiado, y un paréntesis como éste no es suficiente.. Y esperé impaciente hasta que volvió.
- Te he echado de menos *beso en el cuello*
- Y llo a ti. Me alegrfo.
*muak muak*
Seguimos. El único detalle que os diré es que nunca me han besado así. De verdad. No exagero.
Y al rato (10 min se podría decir) me dijo lo siguiente:
- ¿Vamos fuera?
Yo imaginaba que se refería afuera del local, para que nos diera un poco el aire, hacía un calor insoportable allí dentro. Pero no se refería a eso.
- ¿Aquí fuera?
- No, no, a mi casa.
Me acojoné. Toda mi líbido se evaporó. ¿Por qué? Pues porque, aunque creo que es obvio, os diré que es el primer tío con quien he ligado. Así, en distancias cortas. A mi ex le conocí por internet, así que no cuenta. Me refiero a cosas así, de ver a alguien, lanzarte o que se lancen. La primera vez. (Y ya me vale haber puesto un listón tan alto). Si no, ¿por qué iba a dar tantos detalles y a contarlo así? Porque en cierto modo me ha marcado.
- Eh..
Pensaba muchas cosas. Como querer, quería, y las ganas sobraban, pero.. no dejaba de ser un desconocido, supongo. En parte me daba miedo. Pero también quería, joder. Un gran dilema que debía ser resuelto en un segundo. Para ganar tiempo, le pregunté dónde vivía exactamente (aunque me lo había dicho antes).
- ¿Calle *****?
- Eeeh no sé..
- Mmm ¿T.C.?
- Sí
- Enfrendte de ahí.
No había llegado a una conclusión clara. Pero finalmente hice lo que me decía la cabeza, no la vagina.
- Es que he venido con 2 amigos.. son más pequeños que yo (mentiraaaaa) y no les puedo dejar solos..
Me di cuenta de que mi capacidad de reacción no está muy allá, y de que mi fábrica inventa-excusas necesita un plan renove urgentemente.
- Ohh.. pero sfólo un minit, ¿sí?
Y aquí dejé hablar a mi sexo.
- Contigo necesitaría más de un minuto.
Se rió. Je, al menos se rió.
Hubo un silencio, una situación algo incómoda. Me besó los labios, luego la mano, y me dijo un:
- Ten una bfuena nochie =]
Y se fue. Se fue como vino. En cero coma.
Al instante siguiente me arrepentí. Tenía que haber ido con él. Aunque también sé que si hubiera ido me habría arrepentido por el camino.
Soy así; elija lo que elija siempre me arrepiento. Por eso no me fío de mí misma. Por eso fui a mi amiga a contarle todo.
Me dijo que sí, que tenía que haber ido con él. Que ella se habría quedado abajo, en el portal de su casa para más seguridad.
Con eso sí que me arrepentí. Y entonces pensé..
- ¡Mierda! No le he pedido el número ni el msn ni.. ni nada. Sólo sé que vive en la calle *****.
Rato después nos fuimos los 3. Charlando y diciendo que teníamos que volver a ese local. Y lo sigo pensando.
En casa, al día siguiente, le busqué en tuenti y todo. No hubo resultado. Without a trace.
Volveré al after a probar suerte, porque lo de pasarme el día en la calle en la que vive por si tengo la suerte de encontrármelo me parece una opción demasiado desesperada, rozando lo psicópata. Sí, será mejor volver al after.
Y.. fin. Lo que muchas chicas experimentan cada noche hecha post por una non-experta en el tema. A muchos les sonará a chorrada, a mí en unos años me sonará a chorrada (o eso espero) pero eh, aquí queda. Para la posteridad. Lo recordaré con cariño.
Cómo se puede estar tan bueno por dios.
PD: ¿Soy la única que se siente sucia en este momento?
Add comment Agosto 23, 2009